Andrés Palacios, escenas con precaución

CIUDAD DE MÉXICO.

El covid-19 modificó los procesos de producción en la televisión en el que las escenas apasionadas requieren de mayores cuidados no sólo en su presentación a cuadro para el público, sino también en la seguridad sanitaria entre sus actores.

Esta nueva normalidad en las grabaciones es a la que se enfrentó Andrés Palacios, protagonista de Imperio de mentiras, al regresar al set y grabar las escenas amorosas con su compañera Angelique Boyer. Las pruebas médicas previas son fundamentales para dar un abrazo o un beso en la ficción. Así lo relató el actor de origen chileno, con una trayectoria de dos décadas en cine, teatro y TV.

“Para las escenas de romance, nos han hecho pruebas de covid y en función de eso se juntan en las que hay tomadas de mano, besos o abrazos, o escenas más cercanas. Se han hecho con mucha precaución e imprimiendo lo necesario para enriquecer la historia de amor y la pareja en la pantalla.

“Ya hasta perdí la cuenta de las pruebas que me han hecho, pues no hay un calendario específico. Se hacen sólo cuando se los actores tendremos cercanía en las escenas”, relató Andrés Palacios a Excélsior.

El actor precisó que con esta grabación redescubrió la manera de hacer un proyecto de televisión, en el que el distanciamiento social es una medida sanitaria fundamental, así como los tapetes sanitizadores, el gel antibacterial, los desinfectantes y la sanitización en cada espacio de trabajo.

“Se manejó todo con muchísimo cuidado, con atención en la desinfección y sanitización. No teníamos una progresión dramática cronológica, fue drástico. Primero grabábamos escenas en las que los personajes estuvieran solos o tuvieran una mesa de por medio o las llamadas telefónicas o en espacios muy abiertos, sin tanta gente y todos con cubrebocas y careta, que los actores nos quitamos exclusivamente para grabar”, dijo.

Acerca de la sinergia con Angelique Boyer, Palacios destacó que tienen amigos en común y buenas referencias de ambos, por lo que formaron un buen equipo.

Expresó su gusto por trabajar de la mano de la productora televisiva Giselle González, quien está al mando de Imperio de mentiras, una nueva versión de la serie policiaca turca Kara Para Aşk, adaptada para México por Leonardo Bechini y María Elena López.

“El entretenimiento no es esencial, pero sí necesario. Si todos vamos a permanecer en nuestras casas, me parece que la cultura, el arte y el entretenimiento son elementos fundamentales, así que contarles historias y seguir uniendo a la familia, considero que es importante llevarlo a cabo”, acotó.

Andrés Palacios interpreta a un policía honesto, Leonardo Velasco, quien investiga un par de misteriosas muertes en busca de la verdad y destapa la corrupción, a la par del desarrollo de un amor apasionado con una joven de familia adinerada.

“Tiene valores familiares muy arraigados y una consigna de defender la justicia. Aunque la cuestión emocional y sicológica lo descoloca, como el amor y la pérdida. Es contrastante, pues no siempre hace todo de manera correcta, comete errores, es impulsivo y se equivoca mucho, por lo que tiene que pagar las consecuencias de esas decisiones desafortunadas”, señaló Palacios, quien comparte créditos también con Leticia Calderón, Alejandro Camacho, Susana González, Javier Jattin, Verónica Langer, Luz Ramos y Cecilia Toussaint, entre otros.

El actor tomó un taller de entrenamiento físico y de manejo de armas con un equipo de stunts o dobles previo a las grabaciones, para ofrecerle tales características  su personaje policiaco.

“Ya tenía bastante noción por proyectos anteriores, pero siempre es bueno refrescar. Tuvimos entrenamientos mezclados de la mano de la acrobacia para hacer saltos mortales con armas de fuego y todo este lenguaje que hay de señas en un operativo, así como el abordar las coreografías que se utilizan, avanzar pecho tierra, cómo defenderte cambiando cartuchos en movimiento. ¡Eso me encantó! Aunque aún no he tenido escenas en donde la exigencia física sea esa, pero disfruté mucho la preparación”, concluyó.

 

fuente: Excelsior